Aparición II

estaba inmóvil
tan desnudo e inmóvil como un rayo de luna
flotando sobre el agua su cósmica opulencia

su espalda era un rebrote
toda de alas
más allá de los cuadros y las fiestas
en que caen los ángeles al pueblo
para acercar ternura

viajaba desnudamente solo
como un pájaro Ícaro o un tocador de flautas
o un cazador de peces voladores
trepados a los árboles
sabiendo que solamente esos
son multiplicables en la hambruna

estaba allí en el agua
bautizándose el cuerpo con la noche
ajustando su forma titánica y antigua
a un diapasón de estrellas
alzadas de las bocas y el abismo

anudaba palabras a corazones mágicos