Hombre de pie en la piel



¿Cuál es tu idea de matar despacio?
¿Andar con dos pistolas y a los tiros
acertándole
al
aire?

Mi carne y hueso tiemblan con los ruidos
porque así
acontecen los fantasmas de la desesperanza.

Hombre de pie en la piel,
hombre de pie en tu hombre de hombre hombre,
tenaz e involutivo
primigenio y suavemente proto

(diría García Márquez: protomacho)

mi Neanderthal del verbo de las magias,
yo no soy del kaboom...

no te ilusiones.

Yo soy del gota a gota y gata a gatas,
porque sé disfrutar de cada mundo en que tus barcos anclen.

Yo no soy la pariente del apuro
ni soy amiga del todo hoy y aquí.

Me gustan los remansos en los gustos,
los sabores que nacen de los descubrimientos
cuando se pone fin a la invasión y crecen flores nuevas
en el color de lo desconocido.

Soy casi como un burro. Terca y tenaz,
personal, pequeña, irreductible
y toda de algodón si hay un Moguer
para hacerse a mi piel los tonos gualdas.

Tus flotas de metáforas y luces
se agolpan en mis puertos tributarios.

Hombre del corazón, alfiler manso, saxo tenor...
¿me cantas al oído?