Gérmenes ubicuitorios

Apareció con cara de "miren, soy el bueno"
y pasaporte libre de "soy de Melancólia".
Se buscó tres cuadernos para su rutifolia
con poemas de amor todo terreno.

Guardadas, veinte capas de "miren como miento"
esperaron su turno dentro de la valija
mientras iba de actor con voz de baratija
exhibiendo su don de escurrimiento.

Regresó de las sombras con el momento a cuestas
a ofrecer sus servicios como galán maduro:
único apostador en las encuestas
y frotando la lámpara a futuro
entró a la fiesta con la botas puestas.

Oportunismo exacto, puro y duro.