De levante

yo soy un metal único
llegado desde el cosmos de las absoluciones
y tengo el filo justo del sol
y
la cortada de un diamante preciso
que se acuñó con lágrimas

no me pidas clemencia
porque no voy a poner mi mano en tu rodilla
ni lamerte la boca
ni el sexo
ni las ganas
a menos que me quieras

yo no sirvo para tener la vela del entierro
porque, generalmente
cargo al muerto
y tiro la primera palada de tierra sobre el rostro

si vas a tener miedo
hay mucho mar
y costas promisorias que te alojen
en sus vaginas tibias y obsecuentes

yo
soy lo que se ve
voraz
irrefrenable
y kunoichi
a todo sol y viento
a toda furia
a toda libertad
a todo todo

si te gusta está bien
si no
no importa